Es imposible no quererlo, es
imposible no levantarme todos los días con una sonrisa deslumbrante y acostarme
con esa misma sonrisa tonta después de estar con él. Es imposible no pensar una
y otra vez en él y me da igual recordar el mismo recuerdo más de cien veces
pero yo lo sigo recordando. Y es que no me importa llorar siempre y cuando sea
por él, porque yo lo voy a seguir queriendo igual una y otra vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario